Scroll untuk baca artikel
Example floating
Example floating

Diario De Greg 4 -

★★★★☆ (4/5) Se pierde una estrella porque, seamos sinceros, Greg nunca termina de pagar las consecuencias de sus actos… aunque quizá por eso mismo nos cae tan bien.

Lo que hace brillante a este tomo es cómo Kinney retuerce las situaciones cotidianas hasta volverlas absurdas. La subtrama de la "mascota" es un ejemplo perfecto: Greg intenta usar al perro de su amigo Rowley para ganar dinero en una guardería canina, lo que deriva en un caos de perros sueltos, muebles destrozados y una factura veterinaria que promete arruinar la amistad. diario de greg 4

El estilo de dibujo de Kinney alcanza aquí un punto de madurez. Las viñetas del desastre en la "guardería canina" (con perros volando sobre sillones y un loro imitando el timbre) son memorables. También destaca la secuencia del viaje de pesca con su padre, donde la promesa de un día al aire libre termina con los dos empapados y comiendo comida en mal estado bajo una lona rota. Es la clase de humor que funciona tanto para un niño de diez años como para un adulto que recuerda con horror sus propias vacaciones familiares. ★★★★☆ (4/5) Se pierde una estrella porque, seamos

El corazón cómico del libro reside en el choque entre la ambición de Greg (pasar el verano jugando videojuegos en el sofá) y la realidad impuesta por su padre, Frank. Frank decide que este será el verano de la "masculinidad": acampar, pescar y—el clímax del horror para Greg—trabajar en un club de campo llamado "El Punto de Encuentro". El estilo de dibujo de Kinney alcanza aquí

Cuando hablamos de la serie Diario de Greg , el cuarto libro ocupa un lugar especial en el corazón de los lectores. No solo por ser una de las entregas más icónicas, sino porque captura a la perfección esa tortuosa transición entre la emoción de las vacaciones y el aburrimiento existencial de un adolescente sin supervisión.

A diferencia de otros títulos de la saga que se centran en el colegio o las fiestas, Diario de Greg 4 toca un tema universal: . Todos hemos tenido esas vacaciones donde el clima no acompaña, los amigos están ausentes y los padres deciden "ayudarnos" a ser mejores personas.